jueves, 20 de septiembre de 2012

Lluvia


Llueve sin cesar
gotas cristalinas resbalan por el cristal,
yo maravillada las miro
en su carrera hacia el final.

Su olor peculiar se filtra por mi ventana

cierro los ojos y escucho su cantar,
su sonido envolvente
que amortigua mi pesar.

La lluvia me relaja me impide pensar,

nada de ansiedad, solo paz.

Salgo fuera y miro hacia arriba

dejo que las gotas recorran mi cara,
me limpian;
noto su frescura invadir mi alma,
me miman.

Son como toneladas de lagrimas reprimidas

saliendo todas en libertad.

Abro los ojos y me miro

estoy empapada, helada,                                                                              
y corro sonriendo al calor de mi hogar.

Lo mojo todo al pasar

y las carcajadas salen de mi interior
en un histérico cantar.

Calada hasta los huesos caigo de rodillas,

y miro el fuego en su eterno bailar
sonrío…  me siento joven, me siento libre,
me siento con ganas de soñar.

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